domingo, 16 de febrero de 2014

Vigilia y aflicción.


Podría parar el tiempo
sujetando las manecillas del reloj
y aun así
tus ojos se cerrarían.

Y cuando amanezca
desearé haberme quitado la vida
cada uno de mis días.

Y volvería para decirte
que no estoy, que nunca estuve
pero puedes contar conmigo.

-Marta Estrada-

lunes, 27 de enero de 2014

Sístole y diástole.





Tras estos presuntuosos
ropajes,
las taciturnas
carcajadas
y la agridulce miel
de nuestros labios
sellados

yace, entre latidos,
nuestra oscura sombra
que sostiene
acérrima
el recuerdo de una época pletórica.

Pero, ¡ah, desdicha!
¡Quién pudiera darle alas
para alejarla del amargo juego
del corazón!

-Marta Estrada-

lunes, 20 de enero de 2014

Tenía que ser tuya.



Tenía que ser tuya.
Lo supe cuando
empecé a dejar de ser.

Y fui un texto dúctil,
una mano trémula,
Una mancha de tinta negra
sobre páginas rasgadas 
de un diario inacabado.

Fui alas de Ícaro 
derritiéndose al calor
de un llanto resquebrajado.

Fui un haz de luz vespertino
Sobre una cama deshecha.
Los pasos de alguien
que se aleja
por última vez.
Un cajón lleno de memorias
que nadie jamás recordará.

Pero dejé de ser.

Dejé de ser
y comencé a estar.
Estuve en paz.
Estoy aquí.
Estaré contigo.

-Marta Estrada-

martes, 7 de enero de 2014

Atlántida.


Si tu me dijeses
que en todo este tiempo
la humanidad
se ha estado equivocando
una y otra vez
luchando contra fuerzas
inexistentes
divagando sobre asuntos
que carecían
de sentido
atreviéndose a investigar
cuestiones
sin respuesta
y sin embargo
seguimos sin saber responder
a la pregunta
de hacia dónde van
todos estos ecos grises
que son
nuestras almas...

...te respondería
que sí, tienes razón
pero yo
le encontré sentido
a todos mis años
de oscuridad 
cuando 
en tus ojos
descubrí mucho más
que cualquier submarino
explorando
los siete mares
hasta el fin
de los tiempos.

-Marta Estrada-

domingo, 5 de enero de 2014

"Lo siento, no tengo tiempo."


"Malgasté el tiempo, ahora el tiempo me malgasta a mí."

William Shakespeare.

"Eso es, amigo mío. Lo siento, no puedo quedarme más tiempo. No, no sé que hora es. Debería marcharme ya. ¿Que por qué? ¡Ya llego tarde! Sí, te lo vuelvo a repetir: no tengo tiempo. Pero si me preguntas lo que es el tiempo, no acertaré lo más mínimo en darte una definición adecuada. Dicen que el tiempo es una invención nuestra, para hacer de todo este caos un poco más cosmos. Y es curioso, porque, si lo piensas bien, si hoy mismo llegase tarde, en otro lugar del mundo seguiría llegando demasiado pronto. Quiero decir, que el tiempo para mí puede no ser lo mismo para ti. El solipsismo es una creencia metafísica por la cual no podemos tener una idea de la realidad común, ya que la única realidad que puedo obtener en este mundo es la mía, y tú, por consiguiente, la tuya. Dado que no podemos tener una idea segura y estable de la realidad, ésta no existe. Supongo que el tiempo se puede incluir en ésto. Es curioso. Seguimos llegando tarde a todas partes. No deberíamos, ¿no es cierto?. Tenemos toda clase de despertadores, aplicaciones para el móvil, agendas,contenedores portátiles de café, cremas corporales para la ducha, para poder utilizarlas mientras nos lavamos... (Dime tú cuándo tiempo se tarda en ponerte una leche corporal, ¿un minuto? Menuda gilipollez.) pero claro, para hablar sin tener ni la más remota idea, si tenemos tiempo. Para fardar de cosas de las que carecemos, sin duda, también. Para cotillear sobre gente que ni siquiera conocemos, a espuertas. Sin duda va a ser un problema esto de administrarnos el día a día. ¡Y no podría ser de otro modo, con estos horarios tan escandalosamente exagerados! A veces me pregunto cual es el objetivo de trabajar tantas horas, si después no tenemos tiempo para disfrutar nuestra merecida (o no tanto) paga. O por qué dedicamos tanto tiempo en una relación que no lleva a ninguna parte. O por qué algunos individuos, en su afán por el triunfo, dedican toda una vida a un mester que realmente no disfrutarán. Deberíamos planteárnoslo. Si tuviéramos tiempo, claro. ¿Hemos tenido tiempo alguna vez? Si lo hubiese tenido, te aseguro que lo hubiese sentido discurrir entre mis dedos, como cuando coges un puñado de arena. Cuando sube la marea parece que hay menos, pero sigue estando ahí. ¿Comprendes? 

Bueno, me dejaré de metáforas. En definitiva, te quería decir que en un mundo como éste, en el que ni siquiera tenemos un momento para parar, respirar y pensar ¿estaré haciendo lo que realmente me hace feliz? agradezco que me dediques unos minutos de tu preciado tiempo. Quizás eso quiera decir que yo, realmente, estoy contribuyendo en tu felicidad, y te quiero dar las gracias por ello.

¡Y ahora, me voy, realmente no tengo tiempo!"

-Marta Estrada-

jueves, 10 de mayo de 2012

Ama, ama locamente, ama lo mas que puedas y si te dicen que es pecado, ama tu pecado y seras inocente (William Shakespeare)

miércoles, 14 de marzo de 2012

''Yo la quiero por muchas más razones que vosotros''

Os dejo este maravilloso texto que un día encontré por casualidad:


No hace falta que me digáis eso de que perdéis la cabeza
por eso de que sus caderas...

Ya sé de sobra que tiene esa sonrisa
y esas maneras
y todo el remolino que forma en cada paso de gesto que da.

Pero además la he visto seria ser ella misma
y en serio que eso no se puede escribir en un poema.

Por eso, eso que me cuentas de que mírala cómo bebe las cervezas
y cómo se revuelve sobre las baldosas
y qué facil parece a veces enamorarse.

Todo eso de que ella puede llegar a ser ese puto único motivo
de seguir vivo y a la mierda con la autodestrucción...

Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor es un cuento que me sé desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre.

Pero no sabes lo que es caer desde un precipicio y que ella aparezca de golpe y de frente
para decirte, venga, hazte un peta y me lo cuentas.

No sabes lo que es despertarte y que ella se retuerza y bostece,
luego te abrace,
y luego no sepas cómo deshacerte de todo el mundo.

Así que supondrás que yo soy el primero que entiende
el que pierdas la cabeza por sus piernas
y el sentido por sus palabras
y los huevos por un minimo roce de mejilla.

Que las suspicacias,
los disimulos cuando su culo pasa,
las incomodidades de orgullo que pueda provocarte
son algo con lo que ya cuento.

Quiero decir que a mí de versos no me tienes que decir nada,
que hace tiempo que escribo los míos.

Que yo también la veo.
Que cuando ella cruza por debajo del cielo solo el tonto mira al cielo.

Que sé como agacha la cabeza, levanta la mirada y se muerde el labio superior.

Que conozco su voz en formato susurro
y formato gemido
y en formato secreto.

Que me sé sus cicatrices
y el sitio que la tienes que tocar en el este de su pie izquierdo para conseguir que se ría,
y me sé lo de sus rodillas
y la forma que rozar las cuerdas de una guitarra.

Que yo también he memorizado su numero de telefono
pero también el numero de sus escalones
y el numero de veces que afina las cuerdas antes de ahorcarse por bulerías.

Que no solo conozco su última pesadilla,
también las mil anteriores,
y yo sí que no tengo cojones a decirla que no a nada
porque tengo más deudas con su espalda
de las que nadie tendrá jamás con la luna (y mira que hay tontos enamorados en este mundo).

Que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente ella,
rendida a ese puto milagro que supone que exista.

Que la he visto volar por encima de poetas que valían mucho más que estos dedos,
y la he visto formar un charco de arena rompiendo todos los relojes que la puso el camino,
y la he visto hacerle competencia a cualquier amanecer por la ventana: no me hablen de paisajes si no han visto su cuerpo.

Que lo de "mira sí, un polvo es un polvo",
y eso del tesoro pintado de rojo sobre sus uñas
y solo los sueños pueden posarse sobre las cinco letras de su nombre.

Que te entiendo.
que yo escribo sobre lo mismo.
sobre la misma.

Que razones tenemos todos.

Pero yo
muchas más que vosotros.