lunes, 10 de marzo de 2014

Fragmentos del vapor de una lágrima.

No estás, pero oigo el murmullo de aquél pensamiento que reza: "¿Cómo era la idea de perdernos entre verdades incómodas?"
Me he conformado con unas manos a las que les gusta ser dibujadas en mi mente, pero no en la realidad. 
De la más áspera nada aparecen las notas que forman la melodía de mi dolor. Gracias, compositor.
Así pues, he pensado que lo mejor será arrojarme al mar sin salvavidas. A veces se me olvida nadar. A veces se me olvida sobrevivir, y pienso ¿me juzgarán las olas por querer dejarme llevar?
Pero no. No me ven. No saben qué soy. Que soy. Insignificante, tan insignificante como los fragmentos del vapor de una lágrima. La última que derramé mientras me ahogaba.

No volveré a salir. 

Nadie sabe que ya no estoy aquí.

Marta Estrada Genovés.

No hay comentarios:

Publicar un comentario